Estrés, ansiedad & ataques de pánico

Hay días que son mejores que otros. Recientemente expresé que nunca en mi vida había sido tan feliz como ahora, y aunque es cierto, no me refiero a un estado de ánimo constantemente alto sino al balance emocional que he podido adquirir gracias a mi búsqueda interior, meditación, terapia y medicina natural/alternativa. Y aunque este balance me ha ayudado a explorar y a conocerme a mí misma, no podría ser balance sin noches como estas. Hablemos de estrés, ansiedad y ataques de pánico.

Los ataques de pánico varían, no todos reaccionamos igual. Por ejemplo, en mi caso, hay vómito, palpitaciones, escalofríos, dolores de cabeza y sí, muchas, muchas lágrimas. Mis reacciones son 100% físicas, lo cual convierte estos ataques en un infierno ya que normalmente me encuentro mentalmente y corporalmente comprometida.

Justo antes de empezar a escribir esta entrada, decidí sentarme en mi escritorio en vez de andar trotando en angustia entre 700 pies cuadrados, practiqué inhalación y exhalación mientras escuchaba ASMR, inhalé aceite de menta y froté mi pecho con Vicks (soy una señora oficialmente gracias a COVID). He sufrido de ansiedad desde que tengo uso de razón, pero jamás llegó a estos límites hasta el año pasado. Y la razón por la cual esto causa aún más estrés es porque las personas que hemos sufrido de ansiedad por años nos estamos preguntando si esta es nuestra nueva realidad. ¿Alguna vez me volveré a sentir totalmente “libre”?

Sí, claro que sí. Si alguna vez lo dudas, regresa a leer esta entrada porque aquí te va, la charla (o monólogo) que tengo conmigo misma casi a diario:

Esto es de lo más natural del mundo; tus sentimientos son parte de ti, de tu cuerpo, mente y esencia, y aunque decidas que tus emociones están fuera de control, recuerda que este pánico y ansiedad son una reacción del trauma al que te has sumergido, pero las malas experiencias no te definen, son solo una parte de tu vida. No todo lo que entra a tu vida es positivo, porque si así lo fuera, no podríamos disfrutar de todo lo bueno que llega, lo cual abunda siempre y cuando estés lista para recibirlo. Respira profundo, inhala, exhala, cierra tus ojos por un minuto y recuerda que pase lo que pase, siempre puedes regresar a este lugar de paz. Acepta lo que venga y deja que todo fluya. Suena imposible, pero todo va a estar bien.

Escribir me ayuda bastante. Dibujar me ayuda bastante. Antes era la lectura, pero terminar una maestría durante una pandemia propuso unos cambios. Repito, he sufrido de ansiedad desde mi primer año de primaria, y toda mi vida no hice nada más que luchar contra mi ansiedad, ignorarla y reprimirla y al final del día a quién estaba oprimiendo era a mí misma. Porque yo, como muchos adultos más, no tengo la culpa de esta negligencia, pero ahora puedo tomar control y aceptar mis cicatrices. Parte de aceptarme a mí misma es igualmente aceptar que mi ansiedad continuará desarrollándose y adaptándose a mi realidad actual.

Model: Vanessa Duve